miércoles, 14 de septiembre de 2016

Creando con el rayismo

Recordé que hace ya unos años, cuando era una jovencita que estudiaba aun la ESO, tenía un profesor de plástica que era un verdadero artista y no se limitaba a hacer fichas con nosotros como la mayoría de los que habían pasado antes por su lugar. Era muy creativo e intentaba inculcarnos a nosotros el mismo afán por crear cosas chulas que saliesen de lo normal. Una de las veces nos propuso que compráramos cartulinas negras y lápices blancos blandos. Cuando llegamos a clase nos hizo ponernos frente a un compañero y dibujarlo sin mirar el papel y sin levantar el lápiz de la cartulina. Al principio salieron unos trabajos algo desastrosos. Un cúmulo de rayas sin sentido alguno. Tras varios días de práctica comenzamos a coger conciencia del espacio en el que dibujábamos y el tamaño aproximado que teníamos que hacer el dibujo, comenzaron a salir cosas muy pero que muy chulas.
Recordando estos viejos tiempos me animé a volver a realizar esta técnica, y a pesar de perder práctica, tras varios intentos, este han sido los resultados.



Arte a base de líneas continuas. Para resaltar algunos elementos del dibujo basta con colorearlos con temperas. ¿Os gusta el resultado?

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